Su primera vez con Richard

jueves, abril 18, 2013

DIARIO DE UNA PAREJA CUCKOLD. HOTWIFE, CORNUDO Y CORNEADOR.
Como buen cornudo comencé a organizar todo para nuestra primera sesión de cuernos con Richard. Sugerí un lugar a las afueras de la ciudad llamado "Hotel Campestre Las Garzas". Era el sitio ideal porque Andrea y Richard me habían hecho saber que querían tomar un poco de licor antes del gran momento.

Días antes del encuentro acudí a solas con Andrea al mencionado hotel para comprobar la privacidad y las condiciones del sitio, nos tomamos un par de cervezas, servidas por un mesero quien jugaría un papel fundamental en mi humillación días después.

El día acordado para el encuentro (18 de abril de 2013) yo debía recoger a Andrea en su casa. El trato era que era estaríamos sentados en el bar del hotel y Richard llegaría posteriormente. Así lo hicimos. Al llegar al bar del hotel, pedimos dos cervezas las cuales fueron servidas por el mismo mesero. Mientras esperábamos a Richard, una extraña sensación de nervios invadió todo mi cuerpo. Mis manos estaban frías, los pies calientes, bebía sin sentir el efecto del alcohol. Por cada cerveza que Andrea tomaba, yo tomaba dos.

Richard llamó a mi celular a decirme que tardaba un poco en llegar, entre tanto Andrea y yo conversamos de otros temas. Sentí la necesidad de decirle lo mucho que la amaba y que quería que diéramos el siguiente paso en nuestra relación. Extraño lugar y momento para hacer esa propuesta. Sobre todo porque se notaba que la mente de Andrea estaba completamente puesta en El.

Minutos más tarde llegó. Era la primera vez que se veían. Andrea lo esperaba con un vestido negro, muy corto, ceñido a su esbelto cuerpo, con unos zapatos negros de tacón alto. Estaba hermosa. Los presenté formalmente, se saludaron como dos amigos y de inmediato los dejé solos.

Me dirigí hacia el lobby del hotel para registrarme en una habitación. Mi sorpresa fue grande cuando vi que el mesero era el mismo encargado del registro. Lo dije que me asignara una habitación privada, que le permitiera pasar más tarde a mis dos acompañantes y que todo lo que pidieran, lo cargara a mi cuenta.

Me asignó la habitación 203 y me llevó hasta ella. Una vez adentro comencé a organizar todo para que la noche fuera inolvidable para mi amada Andrea. Días antes había comprado condones de varias marcas, aceites para masajes y crema para el cuerpo. Había una cama de 2 metros y un par de mesas de noche. En una de ellas puse cuidadosamente cada una de las cosas que había adquirido. Busqué un canal con música suave y elegí un sitio para poder permanecer sin ser visto y sin ser una molestia para los nuevos amantes.

Al cabo de una hora sentí los pasos y las voces de ambos. Me apresuré a abrir la puerta y me oculté en el baño para darles privacidad.

Podía escuchar que se susurraban cosas pero no podía entender lo que decían, luego hubo un absoluto silencio. La curiosidad me mataba, así que me asomé a través de una abertura de la puerta y la vi. Ahí estaba la mujer que amo, con una verga enorme en sus manos, casi el doble de la mía en lo larga y en lo ancha, la miraba con profundo deseo, se la metía a la boca, la lamía, la saboreaba, le tocaba los huevos, la chupaba de arriba a abajo. Ese cuadro era sobrecogedor.

Posteriormente Richard se pone con dificultad un condón, se le dificulta por el tamaño de su pene. Por la forma en que la ubicó, sólo pude ver que le abrió las piernas y se acercó. Ya no estaban a mi vista porque la abertura de la puerta no apuntaba hacia ese lugar de la cama. Los siguientes 10 minutos sólo pude escuchar. Se podía oír el golpe de su pelvis contra las nalgas de Andrea, con fuerza, con vigor. Andrea gemía y gritaba de placer. "Qué delicia" pronunciaba con su voz entre cortada.

El efecto que provocó esa escena en mí fue inesperado debido a que no tuve una erección, sino todo lo contrario. La mente estaba excitada, al límite, pero mis genitales no respondían con una erección, como debía ser. Por el contrario se contraían al extremo, me hacían ver ridículo. Un micro pene al lado de esa enorme verga de Richard. Fue una escena muy íntima y frustrante que viví mientras mi novia era fuertemente penetrada. Ya había leído que eso podía pasar en casos extremos de dominación, las hormonas fuertes del macho dominante se sobreponen sobre las hormonas débiles del cornudo y se genera un bloqueo que con el tiempo llevaba a la impotencia sexual. Jamás pensé que fuera a ocurrirme a mi, tan pronto y menos desde en la primera experiencia.

Richard irrumpió en el baño y depositó el condón en la cesta de basura, yo agaché la cabeza en señal de respeto. Andrea me llamó y yo salí. Pidieron más cerveza y agua, así que fui de nuevo donde el famoso mesero quien para ese momento ya llevaba una risa maliciosa. Bajé y les serví a cada uno lo que habían pedido.

Richard pidió que le besara los pies a Andrea. Mientras lo hacía, hablaron por un rato y volvieron a entrar en calor. Esta vez Andrea me ordenó que me quedara cerca para que lo pudiera presenciar todo. Andrea comenzó a chupar de nuevo esa enorme verga, cuando ya estuvo bien erecta se sentó sobre ella y comenzó a cabalgarla. Yo estaba muy cerca, besando sus pies y podía sentir la fuerza de las embestidas, las cuales se acompañaban con gritos y gemidos a-rítmicos.

De uno momento a otro una sensación de estar haciendo las cosas mal invadió mi mente. La mujer que estaba ahí era el ser al que yo amo, mi mente en un momento de lucidez me decía que esa no podía ser la naturaleza normal de una relación, que mientras yo luchaba contra mi bloqueo y se hacía evidente mi impotencia sexual, Andrea sacaba y metía de su vagina una verga dos veces más grande que la mía. Estaba juntando todos los ingredientes para un desastre. Fue así, en medio de un desespero terrible, que decidí parar la situación.

Me acerqué a Andrea y la tome por su hombro izquierdo, le dije que parara, que no siguiera haciéndolo, pero mis palabras no las escuchaba. Richard la cambió de posición y la puso en cuatro, yo me hice delante de ella, viendo su cara descompuesta y transformada de placer, le tomaba las manos, le suplicaba por que favor parara ya. Ninguno de los dos hizo caso, por el contrario ella le pedía a Richard que lo hiciera más fuerte. No pude percibir cuantos orgasmos tuvo en ese instante. Él terminó y me alejé un poco para que descansaran.

Andrea no creyó mis súplicas y me dijo que todo había sonado muy fingido. Eso dolió y me desanimó un poco. Hablaron por un rato. Andrea se vistió y Él también, por un momento pensé que se iba a ir juntos, eso me excitó demasiado pero también me preocupó, porque ella tenía las llaves de mi vehículo. Hubiera podido dejarme allá botado mientras se iba a buscar privacidad con su nuevo amante. Pero no fue así y se quedó.

Hicimos el amor varias veces el resto de la noche, le hice sexo oral sin parar, dormí con mi nariz pegada a su vagina impregnada al aroma de otro hombre, por petición de ella tomé el condón del baño y bebí los restos del semen de Richard. No obstante, Richard ya había dejado huella, ya se comenzaban a perfilar claramente los roles, ya la había hecho suya y me había desplazado de mi lugar. La prueba de todo fue que, por más que intenté complacerla, por más que me esforcé, no pudo tener un orgasmo en toda esa noche. Mi impotencia, sumada a que su mente estaba puesta en otro hombre había marcado nuestras vidas para siempre. Era oficialmente un auténtico cornudo y lo peor, iba camino a convertirme en impotente.

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9 comentarios

  1. Carlos ha comprendido que su verga no me satisface, y que definitivamente vamos por el camino indicado si queremos continuar una vida de pareja.
    ...Él (Carlos) fué el encargado de presentarme a Richard formalmente y organizar todo para un primer encuentro, que recuerdo y anhelo repetir cada vez que él con su pequeño pene me penetra.
    Lo que si queremos hacer juntos es llevar esta vida indudablemente particular, pero exageradamente excitante y placentera.

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  2. Hola Andrea ... Perdona que te hable sin presentarme!! Quería primero que nada extenderte un saludo y mi más alto sentido de admiración por esa hermosa vida que llevas con tu pareja !! Quería apelar a tu conocimiento para pedirte consejo!!

    Mi mayor fantasía es compartir a mi pareja !! Pero todas las mujeres con las que he estado sentimentalmente se escandalizan y salen corriendo sólo con la idea de compartir esa fantasía conmigo !!

    Ahora estoy saliendo con una nena que quiero muchísimo!! Y no me atrevo a decirle mi fantasía por temor a perderla !!

    La pregunta sería, Cual es la manera más adecuada de pedirle a tu pareja que te haga cornudo ???

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    1. Que te busques una puta y buena zorra,porque una mujer que se estima y quiere creó que no lo hara

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    2. ¿Tienes algún sentimiento reprimido? Nos insultas pero sin embargo entras a nuestro blog. Acá también son bienvenidos los solapados.

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    3. La respuesta para Gustavo está acá: http://diariodecuernos.blogspot.com.co/2015/06/la-otra-pregunta-frecuente-es-como.html

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  3. Excelente Crónica de Vida Cuckold mis sinceras felicitaciones por ese especial modo de vida que han escogido y el goze absoluto de Ustedes como pareja.
    Los saluda un Corneador admirador y ferviente seguidor.

    Camilo @redfredfredf

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  4. hermosa historia.
    Mi caso es a la inversa del común. Mi esposa esta lista y decidida y yo me muero de ganas por entregarla. Ella no quiere participar en la selección del corneador y a mi no me convence ninguno....

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